El ejercicio de la libertad de expresión y por ende la
autonomía de los medios de comunicación, son un pilar fundamental para el
ejercicio, práctica y mantenimiento de
la democracia. Ése llamado cuarto poder, tiene la capacidad de dirigir por la
senda correcta a una nación, y también es capaz de destruirla. Así funciona con el uso y abuso de la
mayoría de las cosas en la vida.
Cualquier virtud mal utilizada se puede convertir en un vicio.
Los reyes por ejemplo, tenían a su disposición un inmenso
recurso de mensajeros y asesores que traían consigo información que le pudiera
ser útil, principalmente la relacionada con grupos subversivos y oponerse a
compartir nuestra información al Rey, podría llevar consigo consecuencias
trágicas.
Los siglos han pasado y poco a poco hemos ido abandonando
esos regímenes absolutistas (al menos en
estadistica mundial), donde los medios de comunicación eran vetados y el Rey tenia acceso a lo que quisiera nos guste o no. Ahora el Rey no va a la información, la información viene a él, los tiempos han cambiado.
Para mí las audiencias de Facebook y cualquier audiencia
en general, es un ejercicio democrático donde los medios se instituyen como un
verdadero cuarto poder, y el congreso (pueblo)
en pleno uso de sus facultades le recuerda al individuo que ser el Rey de un país
virtual, lo obliga a rendir cuentas en el mundo real.
El día que veamos a un empresario mexicano rindiendo cuentas y disculpándose con la Sociedad por el ejercicio de alguna práctica monopólica, o envenenar el cauce de un Río, estaremos más cerca de ésa democracia a la que aspiramos tener.
No creo que la agresión sea un estado natural del ser humano, tampoco el de las bestias. Sin embargo, tenemos la capacidad de ser violentos para poder sobrevivir. También la agresión es una forma de diversión, de acabar con el desanimo y frustraciones internas. Las peleas en éste caso, son un camino a la producción de adrenalina, que nos provoca un estado eufórico natural, y nos permite sentirnos más "vivos" sin tener que ingerir algun estimulador.
Creo que el argumento de las tradiciones, se quedan cortos ante la necesidad humana de encontrarle un sentido a la existencia, en un lugar desolado, que irónicamente es llamado "La Esperanza".
Si nos parece brutal, aberrante e ignorante, el ritual de las peleas para pedir lluvia. Hay que recordar que todos vivimos en mundos personales, creados por nosotros mismos y los que nos rodean. La normalidad se reinterpreta constantemente y se adapta siempre, al tiempo, lugar y población.
Una de Sangre por una de Lluvia. Video.
No es un precio que se puede pagar, y que pueda modificar con ceros al final de un número en un cheque. El precio que se paga por la honradez, es el de la paciencia y el sacrificio.
Ser honrado requiere la paciencia del horticultor. Esperar colectar frutos de la semilla plantada al día siguiente, es una insesatez que solo puede ser apaciguada con emociones pasajeras.
Cuando dicen que el dinero y el poder cambia a las personas, pienso que tal vez solamente demuestra lo que realmente son. ¿Y que somos al final? Humanos, que basamos nuestras decisiones en un equilibrio entre la razón y la emoción y en la lucha de ser mejores día a día, la mayor pelea siempre es la interna, la discusiones que solo suceden en nuestra mente.
Hay ocasiones que por la fuerza, la vida nos invita a que esas discusiones sean el pan de nuestro cada día, pero para los que tenemos la elección; esa instrospección es una expectativa que tiene ser dispuesta en una agenda para hacerse paso entre las distracciones rutinarias de vivir.
Los libros de historia son confusos. Hay que saber: ¿quien lo escribió? y preguntarse el porqué, cómo y cuando. Esas preguntas se responden con más facilidad leyendo muchos libros de historia, los cuales no son los más pópulares.
Pero leer la historia nos aporta mucho, hoy en día tenemos en youtube un recurso de videoteca que nos permite hacernos de un criterio (si no queremos leer). Mi otro recurso son los Podcasts, son la mejor manera de desconectarme el tráfico y manejar de forma autómata.
Hoy venía escuchando noticias de Venezuela, comentarios de la oposición a Nicolas Máduro, señalando que es un dictador que oprime al pueblo.
Algo que he aprendido de la historia es que los buenos no son tan buenos y los malos no son tan malos. Inevitablemente, elegir una profesión que implica tomar decisiones, nos va llevando poco a poco a desarrollar un perfil y por eso tenemos ideologías de izquierda, derecha o centro.
Aquí desde mi vehículo y con mi podcast, creo en todo lo que se dice de Maduro, y también creo en algunas cosas que se dirán en contra de la oposición.
Lo que siempre me ha causado conflicto, es culpar a una sola persona por un conflicto nacional. ¿Que pasaría si un soldado decidiera rechazar una orden? ¿Estaría desobedeciendo el juramento que hizo a la patria? ¿Que pasa cuando la patria es secuestrada?
La realidad es que el ejercito cumple una función de ejecución, los debates y razonamientos están fuera de su alcance y por buenas razones. Recordemos que históricamente las transiciones de gobiernos suceden principalmente a través de los militares. Es decir, que cuando esos militares toman la iniciativa y en lugar de ejecutar, actúan por su cuenta, la historia nos demuestra que tienden a ser malos gobernantes o al menos así lo parecen, porque son insensibles a una formación civil, donde la patria es un concepto que el ciudadano experimenta principalmente a través de partidos de futbol.
Publicación de Folleto del IMAC Bibliotecas Públicas de Tijuana.