Abraham Lincoln era un Trol.



Era una mañana del 22 de septiembre de 1842, en el poblado de Alton Illinois cuando Abraham Lincoln se preparaba para enfrentar un duelo. Había elegido como arma el "sable" ya que por su estatura y brazos largos le daría una ventaja por su alcance. 

¿Por qué Lincoln estaba esperando morir o matar? James Shields, era su oponente, el hombre que lo había retado a un duelo motivo por el escarnio sufrido por las diversas cartas que Lincoln había escrito en su contra. Dos hombres que antes habían luchado juntos en el congreso, aun siendo disidentes en su formación política. 

Lincoln no tenía twitter en áquel entonces; utilizaba el Sangamo Journal como su herramienta para trolear, no firmaba sus cartas son su nombre, "Rebecca" era el Seudónimo que lo cobijaba.  Sin embargo su identidad fue descubierta, y el objetivo de sus criticas, solicitó que retirara sus acusaciones, a lo que Lincoln se negó y no quedó a Shields otro camino, más que retar a Lincoln a duelo con la finalidad de salvaguardar su honor. 

Esta historia termina donde los padrinos de ambos duelistas, lograron enmendar los agravios y el combate no sucedió y cuando a Lincoln se le preguntaba sobre éste evento, pedía no volver a mencionarlo. 

¿Que pasaría si los trollers cibernéticos supieran que sus actos tienen consecuencias?  Y mejor aún, que esas consecuencias tuvieran repecursiones directas sobre su integridad.  El daño emocional también deja heridas que nunca sanan. La palabra dicha es como la flecha lanzada. Cuidemos pues, hacía donde apuntamos.  

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