Godsend

Los que nos cuidan, 
Los que aullan,
los que duermen, comen y se despeinan. 
Los que nos siguen a todos lados, 
Los que persiguen nuestros pasos,
Los que usan el amor como mercancía de sustento. 

Los mercaderes del tiempo incondicional,
Aquellos que viven poco y suficiente. 
Los que dan todo sin pedir nada, 
no saben, no "entienden" otra forma de vivir. 

Compañeros de vida, mensajeros silenciosos de virtudes,
vidas ejemplares que llenan el corazón de gozo, 
predicadores de géneros que nutren el alma,
pequeños peludos de todos tamaños,
bailarines de tres vueltas antes de sentarse. 

No supe tu nombre, solo recuerdo el contraste,
de tus ojos amarillos, y el gris de tu pelaje. 
Vaya con Dios a ofrecerle compañía, gracias por la enseñanza,
y por regalarme uno de tus días.