I can't stand the rain on #BlackFriday

Deseo, nostalgía, alegria. No se que pasará con la lluvia que cambia las emociones y el comportamiento del animal más sencillo hasta el más sofisticado. Nos hemos tenido que adaptar al clima del lugar donde nacimos, y si no nos gusta, nos tenemos que mover abandonando el sitio que nos dió recuerdos de niñez. En mi caso, la lluvia venia con truenos, y un olor a humedad que te daban ganas de tomar un puño de tierra y comertelo, como si fuera un postre delicioso. La lluvia venia con arcoiris y 23 grados, así que en vez de correr a escondernos de ella, corrias a ponerte ropa más ligera para poder salir a mojarte mejor. Las clases se cancelaban, y el único pendiente del día era la obligación de disfrutarlo.

En este blackfriday, me acuerdo de esa canción de Calle 13 que dice: “Tú no puedes comprar la lluvia, tú no puedes comprar el calor”. Mi regalo de viernes negro, son 4 minutos de Ann Peebles y mi taza de cafe favorita.