Mi experiencia como Secretario de Casilla.

"Si me hubieran regalado una camiseta, habría votado por ellos, pero solo me dieron una gorra de papel". 

Creo que está claro, la frase anterior me la dijo una señora que fue a votar el día de la elección y abiertamente manifestó que su voto sería por el PRI, nos contó como  una señora de su cuadra la había llevado a un evento prometiéndole una despensa, y al final solo le dieron una gorra de papel. Ni comida, ni un aventón de regreso  a su casa. No es que a ella le guste el PRI, es más, ese día votó porque la casilla le quedaba de paso al mercado. Pero eso sí, estaba muy enojada con el PAN y vío en sus manos la posibilidad de la venganza. No sé si así fue para los otros miles de votantes, pero al menos esta información generó un impacto en mí. 

Ya se habló mucho, de todos los recientes cambios, de como el PRI ganó casi todo el estado de Baja California y el PAN que se sentía tan cómodo y bien posicionado, en una noche lo perdió casi todo. Y digo casi todo, porque nuestro bendito sistema plurinominal permite siempre que los partidos con mayoría tengan que lidiar con los amigos incómodos de los partidos con menos representatividad. Así, perder no siempre es perder, como para el candidato del PAN del décimo distrito Max García, aún y cuando le ganaron la diputación, estará representándonos en el congreso estatal como plurinominal, así que por lo menos todo el dinero que invirtió en su campaña, de algo sirvió. 

Pero más importante, de éstas elecciones lo que pude rescatar es el abandono que tiene el sistema electoral para los ciudadanos que llevan a cabo la elección, con sus 224 millones de pesos de presupuesto aprobados para las pasadas elecciones del 4 de julio de 2010 el Instituto Estatal Electoral de Baja California, le da a cada funcionario de casilla 200 pesos y un agua, así es y sin comida, lo que signfica que el dinero es para comer. En mi casilla, no tuvimos apoyo de sillas, ni mesas ni transporte de los materiales electorales, ni lonas para tapar el sol. Por eso se vuelve aún más pesado cuando la gente llega y te mienta la madre porque la casilla no esta puesta a las ocho de la mañana. Con toda razón tal vez, pero al estar del otro lado de la mesa, pude comprender que no era culpa de ninguno de los sorteados que estabamos ahí, ayudando a nuestro país como dicen en los comerciales. 

Así que lo que siento es un profundo agradecimiento a los ciudadanos, que están más de diez horas al sol recabando el voto, a los vecinos que nos prestaron sillas, mesas, lonas y los baños de sus hogares. Y contribuyeron a solventar necesidades las cuales son obligación del gobierno. 

En lo particular, tuve incidentes al momento de abrir y cerrar la casilla, primero porque no abrimos en tiempo y segundo por que cerramos en tiempo. Así es, a las 8:30 una señora se quejo de que no estabamos instalados y que siempre era lo mismo con el gobierno. Ni siquiera intente hacerle entender que los que estabamos ahí eramos ciudadanos y ninguno trabajaba para el gobierno. La invite a participar en la casilla, ya que nos faltaba un escrutador, y por supuesto, se negó. Al cerrar, una señora me amenazó por no dejarla votar, ya que llegó a las 6:05 y yo había cerrado la votación en presencia de los representantes de partidos. Incluso me gritó Panista Ratero y yo voté por el PEBC. 

Al finalizar el conteo, había que llevar el paquete electoral al distrito correspondiente y esperar la recepción que tardo una hora más. Es decir, fue un trabajo en domingo de 7 a 10 de la noche. Hubo algunas curiosidades, un votante me hizo con la boleta una figura de origami y me puso una carita feliz, es decir anuló su voto, pero participó que es lo importante. 

Para finalizar, les digo, que valió la pena y lo volvería a hacer con gusto, pude constatar en mi casilla, la transparencia de la elección y fue una  gran experiencia. 

En resumen les comparto mis pensamientos sobre este proceso: 

1.- Vota, si no te quejas, no te quejes. Si no estás de acuerdo con ningún partido, anula tu voto y manda un mensaje. Ya que no votar es un silencio sin identidad. 

2.- La gente de la casilla, no son funcionarios públicos, incluso varios de ellos ni siquiera militan en partidos, solo son ciudadanos que acudieron al llamado del sorteo. 

3.-No vayas a votar a las 8:00 de la mañana en punto y tampoco lo dejes para el último minuto y acudas a las  6:00 de la tarde.  Es muy probable que los problemas de organización persistan y el apoyo por el Instituto no mejore, así que para que hacer corajes o ir a mentar madres a esa hora. Recuerda que es tu derecho y si lo pides, en tu trabajo deben otorgarte el tiempo para acudir a tu casilla y votar. Y tampoco vayas después del horario, recibir votos fuera del horario después de cerrada una votación, pone en riesgo la casilla y en cada casilla hay dos representantes de cada partido, dispuestos a impugnar todo el trabajo hecho por los funcionarios, si las votaciones no le ayudan a su partido. Así que no pongas en riesgo la democracia y el esfuerzo de alguien más. 


4.- Vota, Vota, Vota, Vota y Vota. Hay que repetirlo para ver si así logramos implantarlo en la mente de las personas y que ésa actitud cívica sea el mejor ejemplo y legado, para nuestra familia, hijos, padres, amigos hermanos, vecinos. De que sirve tener el poder del voto si en Tijuana dos partidos solo necesitan 160 mil votos de un millon doscientos mil para dirigir el rumbo de nuestra ciudad.