No es el Presidente.


En este 2012 escucharemos los sueños y aspiraciones de principalmente 3 personas que por su capacidad o el azar del destino (tal vez las dos) obtuvieron el derecho a postularse como candidatos a la presidencia de México. Prometerán una mejor economía, más empleos, reducir la delincuencia como si los problemas de una sociedad pudieran solucionarse presionando un botón o simplemente por decreto.  No sé si sea su intención confundirnos o nosotros elegimos creer sus promesas.

El presidente no crea empleos. Los crea la iniciativa privada.
El presidente no mejora la economía de un país o disminuye la delincuencia, solo tiene cierta influencia. Por lo que no es totalmente culpable ni totalmente inocente de la situación de su país.

La economía mexicana como a muchas otras le importa muy poco si el Presidente es hombre, mujer, viejo, joven, guapo o feo. Necesitamos por evidencia histórica depositar nuestra representación en una persona, es indispensable. Y lo único y mejor que podemos hacer es elegir al más capacitado para el puesto de acuerdo a su formación y experiencia sin importar nada más. 


Nunca es una sola persona la que logra hundir o sacar adelante a un país, la historia nos lo ha demostrado. En este 2012, lo que más me gustaría ver en los candidatos es sinceridad en sus posturas, eso sería una muestra de avance en nuestra democracia.